miércoles, septiembre 28

Fotografiando paisajes de Baja California con cámara de gran formato



Dr. Alan Harper, Fotógrafo, y miembro del Consejo de Terra
Terra me ha pedido que escriba sobre las fotografías que he tomado de algunos de mis lugares favoritos en Baja California (sobre todo en el noroeste del país, también conocido como la Provincia Florística de California).  Desde hace más de seis años he estado fotografiando los paisajes con una cámara de gran formato 4 "x 5", utilizando película, y luego imprimiendo las imágenes en formato digital.

Realmente se necesita un libro para describir el proceso de crear una foto (y Ansel Adams ya los ha escrito todos), por lo que discutiré aquí sólo algunos de los aspectos más destacados del proceso.
Para empezar, una cámara de gran formato es la cámara que usted asocia con Ansel Adams, o cualquiera de los fotógrafos de principios del siglo 20. Se compone de una lente en el frente, un marco para sostener la película en la espalda, y el fuelle para conectarlos. (De hecho, mi abuelo viajó por China en la década de 1920 con sólo éste tipo de cámara, y sus fotografías muestran escenas de ése tiempo no conocidas de otra manera).
Foto digital de una cámara de largo fotmato, por DJOtaku, usada con permiso
 A diferencia de estos fotógrafos, tengo el lujo de usar película a color, y no tengo que andar cargando un laboratorio conmigo para revelar las imágenes en el campo.  Envío mi película a un laboratorio (en San Diego), y luego escaneo las diapositivas con un escáner de calidad ultra-alta, y hago el procesamiento final en Photoshop, antes de imprimirlas en una impresora fotográfica de archivo. ("Giclée" es pseudo-francés para "inyección de tinta").

Hay un muchos aspectos de este proceso, y me ha tomado varios años definir los fundamentos más básicos de cómo se hace una buena foto, pero quiero ahora centrarme sólo en algunos pocos pasos: (1) traducir la luz en una imagen, (2) crear la ilusión de la profundidad de campo, (3) color, y (4) mi compromiso a la fidelidad, sea lo que sea que ésto signifique.

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1. Luz
Cuando vemos una imagen, nuestro ojo en realidad nunca trata de crear algo parecido a una foto.  La retina tiene áreas de alta resolución y baja resolución, áreas dedicadas a color o al blanco y negro (conos y bastones), e incluso un gigantezco punto ciego.  Y, por supuesto, el ojo nunca está quieto, sino que siempre está saltando. Pero no estamos conscientes de ello.  Nuestro ojo ve los patrones de luz y oscuridad, pero nuestro cerebro crea una imagen comprensible y estable de esta escalonada entrada staccato.

Desde el punto de vista de un fotógrafo, esto significa que el ojo-cerebro-mente nunca observa una serie de problemas que la cámara no puede evitar. Digamos que estamos en un bosque de robles a las 2 de la tarde- hay luz tenue en las hojas, y sombra bajo los árboles. Nuestro ojo salta y el iris (y la retina) se ajustan de modo que podemos ver tanto las áreas brillantes y las áreas oscuras. De hecho, a menudo en una escena como ésta la sombra más oscura tendrá 10.000 veces menos luz que las áreas más brillantes en el sol-pero no tenemos ningún problema, simplemente dejamos que nuestros ojos se adapten y nuestro cerebro sintetiza la escena completa.

Pero para el fotógrafo, la película sólo muestra más o menos plata (o en el caso de la fotografía en color, pigmento), y después de una cierta densidad, no podemos hacerlo mas oscuro. De hecho, la película sólo registrará fiablemente unos 50 x partiendo desde lo más claro hacia lo más oscuro. (Seis doblajes o reducciones a la mitad de la luz son 6 "stops", o una diferencia de 64 veces en la luz, y la mayoría de la película llegará a sólo 5 1 / 2 “stops” de diferencia). Aún nuestras mejores cámaras digitales sólo pueden quizá hacer una diferencia de 100-veces entre la luz y la oscuridad.

Lo que esto significa, es que muchas escenas que se ven bastante normales ante los ojos son en realidad muy difíciles de fotografiar- y si usted quiere hacer una foto bonita, tiene que pensar de manera diferente, o trabajar en el tipo de escenas que son fáciles de fotografiar.

Un problema relacionado es que en unos pocos minutos u horas, el ojo puede ajustarse a una increíble rango de brillos.  Desde el sol brillante reflejandose en la arena hasta una luna cresciente existe una diferencia en la luz de más de 10.000.000 veces.  Pero un fotógrafo no puede hacer esto, y, más allá de ciertos ajustes nuestro único recurso es mantener el obturador abierto durante más tiempo, e incluso ésto no funciona más allá de unos pocos minutos u horas de tiempo.

Lo que esto significa para mi, es que a menudo las fotografías que salen mejor son aquéllas que se hacen cuando la luz es más uniforme- lo que usualmente significa: antes de que salga el sol.

Setting sun over Isla San Martín” © Alan Harper. Todos los derechos reservados.
Esta imagen de la puesta de sol sobre la Isla San Martín parece ser tomada con un contraste máximo, con el sol en el centro de la imagen.  Pero, en realidad, el sol estaba bajo en el cielo y la humedad en el aire, lo que disminuye el contraste.  Aún así, la imagen del mismo sol era de un blanco claro en la imagen original, y he añadido el color amarillo en el círculo del sol con Photoshop, recuperar lo que el ojo humano vió, aún cuando el contraste de la imagen excede lo que se pudo registraren la película.

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2. La ilusión del enfoque infinito
Debido a que nuestros ojos se mueven alrededor, podemos concentrarnos en cada parte de la escena por separado. Hasta que envejecemos y nuestros ojos endurecen, el mundo que nuestro cerebro crea puede estar enfocado desde cerca de la punta de nuestra nariz hasta el horizonte.

La cámara no tiene este lujo, y de hecho, mientras más grande sea la cámara, menor será el volúmen que está en foco. Si alguna vez ha visto un retrato clásico realizado a mediados de siglo con una cámara de gran formato, a menudo la única parte de la cara que está en el foco son los ojos, y una extraña rebanada a través de la nariz y los labios que se encuentra en el mismo plano que los ojos. La película de mi cámara es de 4 "x 5" (100 mm x 125 mm), o tal vez 500 veces más grande que el sensor en una cámara de apuntar y disparar, y con ese tamaño viene una muy estrecha profundidad de campo.

El "truco" para crear la ilusión de la profundidad infinita del campo es doble. Yo puedo hacer que el iris de mi cámara sea muy pequeño (un máximo de f-stop), lo que traerá más a foco.  Sin embargo, la herramienta principal que tengo es que tuerzo la lente, arriba y abajo, izquierda y derecha. Esto me permite mover el área que es nítida a donde yo desee (dentro de ciertos límites, dependiendo de la lente).

Esta fotografía está hecha donde viven ahora los Cóndores de California en la Sierra de San Pedro Martir.

Condor country, Sierra San Pedro Mártir. © Alan Harper. Todos los derechos reservados.
Si nos fijamos en esto (incluso cuando se imprime a 45 "de ancho), parece que está completamente en foco, desde los tallos Arctostaphylos tallos a 1mts de la cámara hasta el horizonte a 100 kilómetros de distancia.  Pero esto es una ilusión, que es posible porque la mayor parte de la imagen está en un plano.

Al girar el lente de la cámara (lo cual es posible hacer con mi cámara) moví el plano de enfoque para pasar a través del arbusto a la izquierda, los tallos y las rocas en el medio, el pino torcido (Pinus contorta) por detrás, y la Sierra Juárez en la distancia. Este detalle muestra cómo el pino torcido está en  foco, pero la nieve en la manga por debajo de éste no lo está.

© Alan Harper. Todos los derechos reservados.
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3. Color
Cómo el ojo registra el color es al menos tan increíble, y para mí, tan sorprendente, como el hecho de que nuestra mente sintetiza una imagen de un ojo en movimiento. El sentido del color sucede en el cerebro, y, para describir el proceso de manera simple, nuestro cerebro encuentra algo que es "blanco" en la imagen, y luego utiliza esa información para deducir los colores de todo lo demás.  Una serie de experimentos maravillosos han demostrado que, si se puede confundir al cerebro en cuanto a lo que significa "blanco", entonces todos los demás colores cambiarán en consecuencia.
La película, por supuesto, no tiene cerebro. Y cuando nos fijamos en la foto (a menos que el expositor invierta tiempo especial para eliminar todas las otras pistas), el "blanco" en la imagen tendrá cualquier tinte que realmente tenga, y no engañará a nuestro cerebro para que piense que se debe utilizar ese blanco para interpretar el resto de la foto. Esto significa que cuando tomo una foto en medio del día, los "blancos" serán de color azul; al amanecer, los "blancos" serán de color naranja, y 20 minutos antes del amanecer, los blancos serán un extraordinario color violeta.

Pero, si bien es cierto que nuestro ojo se ajusta a lo blanco de lo que estamos viendo, al mismo tiempo nuestro cerebro es consciente del tono real de la imagen, y esto afecta todo lo que pensamos y sentimos al respecto.  Los días nublados son frescos, la luz de la puesta del sol es caliente, y la media noche tiene su propio color, incluso si no tenemos un nombre para él.

En la foto superior, el blanco de la nieve es realmente muy azul, pero no tan azul como se registró en la película.  He ajustado el color para reflejar un punto medio entre lo que yo recordaba, y lo que la cámara registró, teniendo la esperanza de que reflejara lo que sentí cuando estuve allí.

Esta imágen fue tomada en uno de mis lugares favoritos de Baja, Punta Lobera, al Sur de Eréndira:

Punta Lobera sunrise. © Alan Harper. Todos los derechos reservados

Los colores en esta imagen parecen muy extraños, porque tomé esta foto unos 20 minutos antes del amanecer. (La exposición fue de 2 minutos, por lo que el mar parece tan etéreo, y las gaviotas que volaban a la mitad son como fantasmas).

Pero si tuviéramos la foto original enfrente de nosotros, veríamos que los colores son aún más extraños y más fuertes a través de la foto. Lo que hice con esta foto es que moví  todos los colores violeta en el centro de la imagen hacia un blanco puro, pero dejé los colores en los bordes que la película registró. Este fue mi compromiso mientras trabajaba en la foto: los colores en el centro son los que vi cuando estuve allí, los colores en el borde son lo que la película registró, que es en algún sentido, el color absoluto de la imagen (en relación con luz del sol del medio día). Y, si tenía éxito, la imagen final reflejaría la escena que mi mente creó y recuerda de aquella mañana mágica.

(De hecho, los colores que está viendo cuando lea este artículo no son los colores de la imagen. No sólo podría ser diferente la calibración de su pantalla, pero tuve que bajar el tono de los colores dramáticamente solo para que fueran "seguros para la red").

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4. Mi compromiso con la fidelidad—como si un fotógrafo pudiera serle fiel a una imagen
La mayoría de las imágenes que vemos ahora, al menos las que se nos presentan comercialmente, son completamente artificiales. Échele un vistazo al blog de los desastres de Photoshop para ver algunas de las catástrofes que reflejan esta realidad. En esta época donde un fotógrafo puede hacer cualquier cosa con Photoshop (o, si esto no fuera suficiente, sintetizar la imagen a partir de cero) ¿Qué le queda por hacer a un fotógrafo de paisajes?

Las reglas por las cuales yo trato de vivir son: (1) ¿podría imaginarme haciendo esto en un cuarto oscuro?, y (2) ¿está ésta imagen representando fielmente lo que yo recuerdo haber visto?

En la imagen de Punta Lobera, mientras que un fotógrafo realmente no crearía un filtro verde (el verde es el complemento de violeta), solo para que el centro fuera "blanco papel" y el borde lo que la película registró, uno se podría imaginar una impresora obsesiva haciendo precisamente eso.  Este es el tipo de manipulación que es relativamente fácil en la computadora, y al mismo tiempo imposible en un verdadero cuarto oscuro, no es imposible en un platónico e ideal cuarto oscuro.

Un segundo tipo de manipulación es realmente "digital". Esta foto la tomé al día después de la anterior en la Sierra San Pedro Mártir.

Dawn rainbow, Sierra San Pedro Mártir. © Alan Harper. Todos los derechos reservados.
 Esta foto fue tomada aproximadamente 1 minuto después del amanecer, cuando una tormenta repentina se movía a través de donde estaba, creando un arcoiris espectacular por encima del horizonte (porque el sol estaba exactamente horizontal, a 180° de distancia). Tuve tanta suerte de obtener esta foto, ya que menos de un minuto más tarde, el sol se movía detrás de una nube y esta fué la última foto que hice ese día.

Sin embargo, cuando obtuve la imagen, el arcoiris no era como lo recordaba. Los colores se mezclaron en el cielo de una manera que me hizo creer que la película no registró lo que el ojo vió. Esto es especialmente cierto para el color violeta en la parte inferior del arcoiris (el ojo ve el color violeta oscuro y el azul como colores distintos, mientras que la película tiende a confundirlos). Así que trabajé horas para ajustar estos colores, tratando de resucitar lo que vi, y poner eso de nuevo en una imagen para otras personas. (De nuevo, los colores que está viendo en internet se atenuaron considerablemente desde la imagen real que imprimí).

Este es el tipo de manipulación de la imagen que uno sólo puede hacer en Photoshop, y no tiene contrapartida en un cuarto oscuro real.  Mi única excusa es que a veces tengo que usar artificios para recuperar lo que yo sé que he visto, aun cuando la cámara falló en registrarlo.
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Este artículo le lleva a través de algunas de mis fotografías de edición limitada de los paisajes y plantas de Baja California. Hay muchas más en mi sitio web. Todas estas fotos están a la venta, y todas las ganancias de cualquier venta van directamente a beneficio de Terra Peninsular para apoyar su trabajo.

Le esperamos en el Centro Comunitario y Galería de Terra en Ensenada, donde puede ver estas imágenes, y también aprender más sobre cómo Terra está conservando estos hábitats únicos.

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