lunes, noviembre 7

Los Botánicos del Sur de California van al Sur…



Los Botánicos del Sur de California (SCB por sus siglas en inglés) es una organización sin fines de lucro dedicada al estudio, preservación y conservación de las plantas nativas y las comunidades vegetales del Sur de California. SCB lleva a cabo un simposio anual de interés para aficionados y profesionales de la botánica, y este año el tema del simposio fué la flora de Baja California (ver http://www.socalbot.org/symposia.php para más detalles).  El 15 de octubre fué un día de todo tipo de excelentes conversaciones, hablamos desde los manglares y las palmas hasta las islas de Guadalupe y Cedros, incluyendo dos presentaciones a cargo de miembros del Consejo Directivo de Terra: el Dr. Alan Harper en “La flora en peligro de extinción de Punta Colonet y Eréndira”, y Bart O'Brien enLas plantas raras, en peligro de extinción y endémicas de la Provincia florística de California en Baja California”.
Botánicos en nuestro campamento en la playa cerca de Eréndira.  De izq. a der.: Sarah Ratay, Tom Mulroy, Erin Riordan, Eduardo Martinez, Sula Vanderplank, BJ Ledyard.  (Fotografía cortesía del Dr. Alan Harper,, miembro del Consejo de Terra y de Tom Mulroy)

Sintiéndonos completamente inspirados, el Martes 18 de octubre salimos en un viaje de estudio-SCB a Baja California. Después de cruzar la frontera nos detuvimos brevemente en Ensenada para admirar el nuevo Centro Comunitario de Terra, y luego nos encaminamos hacia Eréndira a acampar en la playa.  El Proyecto Eréndira es un nuevo desarrollo de minería que está llevando a cabo Navial Minera, mismo que propone afectar una gran área de vegetación nativa en el corazón del matorral costero del noroeste de Baja California. Después de haber escuchado a Alan y Bart acerca de cómo esta área estaba llena de plantas raras y endémicas, decidimos ir a echar un vistazo!

Dr. Alan Harper fotografiando Baccharis sarothroides cerca de Eréndira (Fotografía cortesía de Tom Mulroy)
Pasamos una mañana maravillosa escalando y encontramos una fascinante mezcla de especies costeras y mas especies tierra adentro, incluyendo joyas como la rara Hazardia rosarica, y el casi endémico arbusto Xylococcus bicolor la Manzanita de misión, así como la Ornithostaphylos oppositifolia el arbusto de los pájaros de Baja. Nos alegramos alver las poblaciones relictuales del pino de Obispo (Pinus muricata) y Tecate ciprés (Cupressus forebsii) que se producen en esta región, y también encontramos la pequeña floreciente caboa de montaña (Cercocarpus minutiflorus). Caminar se hizo más fácil siguiendo el camino de un incendio relativamente reciente que se había llevado las laderas, pero no llego a muchos de los arbustos más grandes. Sólo podíamos imaginar lo hermoso que deben ser estas pendientes en primavera, cuando las amapolas matilaja están en flor y las flores silvestres alfombran los ahora estériles parches de tierra. Hicimos una lista de más de 80 plantas, desde cactus hasta árboles, casi todos cultivos perennes, de tan solo una ladera y drenaje. Sabiendo que aún había muchas más plantas que no habíamos visto, nos pudimos haber pasado varios días aquí, sin embargo decidimos seguimos al norte a nuestro próximo destino.

Caminando bajo los robles de San Antonio Necua (Fotografía cortesía del Dr. Alan Harper, miembro del Consejo de Terra)
Nuestra segunda parada fue en las tierras tribales de los indios Kumiai de San Antonio Necua. Tuvimos el área de acampar ideal para nosotros solos. Situado  bajo varios antiguos robles vivos de la costa, con baños limpios, suficiente leña, amables anfitriones y una marvillosa tienda de regalos de artesanía al lado, pasamos una noche maravillosa bajo las estrellas. A pesar de que estábamos muy cerca de las aguas termales locales, no hubo tiempo para ese desvío con este grupo, y en lugar de eso fuimos a un paseo etnobotánico con el miembro tribal Jorge Domínguez, después del desayuno. Caminamos hacia un sitio sagrado con muchas piedras de moler y vimos un poco de vegetación de ribera.
Laderas en Eréndira (Fotografía cortesía del Dr. Alan Haprer, miembro del Consejo de Terra)

Después de escuchar sobre el éxito de la gira de Terra a la Sierra Juárez el mes pasado, no pudimos resistirnos a pasar nuestra última noche en el Rancho Casa Verde. Nos detuvimos en diferentes hábitats conforme conducíamos a través de la cambiante vegetación hasta las elevaciones más altas. Visitar uno de los pocos campos de pinos Coulter en la Sierra de Juárez que se produce en el rancho fue un final muy agradable para nuestras aventuras botánicas. Algunos de nosotros incluso nos detuvimos a probar algunos de los deliciosos quesos de fabricación local antes de regresar al sur de California.

Planeamos ofrecer una excursión botánica más extensa en Baja California en Enero del 2012, para más información póngase en contacto con sula@terrapeninsular.org.





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