miércoles, noviembre 14

Parques Públicos, Compañías e Industrias en Baja California


Por Jorge A. Vargas, Profesor de Derecho
Universidad de San Diego, Facultad de Derecho

Con el tiempo y espacio, la noción de parques públicos ha ido evolucionando gradualmente. Los gobernantes de Asia tenían sus jardines exóticos y aislados, y Europa creó sus parques privados. Durante el Renacimiento era común que príncipes y duques mantuvieran elaborado parques privados y bellos jardines para disfrutar la vida de nobleza. Ciudadanos comunes tenían sus plazas, mercados y áreas comunes, pero no les era permitido visitar los parques privados de los nobles, tal como por ejemplo, San Souci en Postdam; Versailes, Les Tuilleries y Bois de Boulogne cerca de Paris; y Kensington Gardens, Hyde Park y St. James en Londres.

El concepto moderno de "parques privados" consistiendo de áreas de tierra de propiedad pública, con una belleza conformada de montañas, lagos y áreas marinas donde cualquiera puede entrar, visitar y disfrutar, no apareció sino hasta a finales del siglo 18 y siglo 19. Esta idea moderna de parques privados fue una extensión de la filosofía democrática de que esos parques pertenecieran a la comunidad y a la nación para el gozo, desarrollo y protección de su pueblo. Forman parte de tesoros naturales del país, para que la gente disfrute y transfiera a futuras generaciones. Son áreas de belleza natural conducentes al alivio físico y espiritual.


El Parque Nacional Yellowstone comprende 898,318 hectáreas de hábitat. Foto por destination360.com

En los Estados Unidos, se le da el crédito al presidente Ulyses S. Grant de haber legislado la creación del Parque Nacional Yellowstone el 1ro de Marzo, 1872, reconocido como el primero en el país y en el mundo. Tomo casi medio siglo para que Estados Unidos estableciera el Servicio de Parques Nacionales en 1916.

La idea de tener parques públicos seguramente habría fracasado si no fuera por eso exploradores, conservacionistas y admiradores de la naturaleza que fueron los primeros en descubrir esas áreas únicas y prosiguieron a diseminar la información sobre la belleza y necesidad de protección de tales áreas al transformarlas en parques públicos. En Estados Unidos, John Muir es el ejemplo típico.


John Muir (1838-1914), explorador, naturalista y conservacionista. Foto por nps.gov

En México, movimiento de conservación y la idea del establecimiento de parques públicos data del siglo 19. Sin embargo, las vividas narrativas de sacerdotes españoles como Eusebio Francisco Kino sobre Baja California en 1701 y del Fray Antonio de la Ascensión, describiendo la odisea marítima de Sebastián Vizcaíno para descubrir el Golfo de California, y luego a lo largo de las costa de la alta California cercano a lo que ahora es Oregon en 1602, continúan siendo la fuente de valiosa información para científicos y navegantes.

De acuerdo al reciente libro publicado por Fernando Vargas Márquez (Parques Nacionales de México y Reservas Equivalentes, IIEconómicas, UNAM, México, 1984), México actualmente tiene 67 parques naciones manejados por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CANANP), cubriendo un área de 1.4 millones de hectáreas, equivalente a 0.73% del área total de México.

La Península de Baja California es muy bien conocida en México e internacionalmente, por sus increíbles tesoros que posee referentes a áreas naturales, sitios históricos, actividades marinas, flora y fauna única, misiones, población indígena, etc. Sin embargo, son pocas las fuentes autorizadas publicadas que describan estas áreas de manera precisa e interesante.

In este sector, donde varias compañías e industrias que operan en Baja California, son convocadas para hacer una muy valiosa y necesitada contribución: ayudar a publicitar estos tesoros baja californianos al financiar la investigación, redacción y publicación de libros y mapas; patrocinar la organización de mesas redondas de trabajo, seminarios y conferencias en coordinación con instituciones académicas y científicas de la región; invitar a conferencistas distinguidos, asistir en el desarrollo de libros especializados y colecciones de mapas de sitios de interés para Baja California, instituciones académicas y personas diligentes y creativas.

Seria grandioso si ciudades importantes como Tijuana, Ensenada, La Paz, Loreto, etc, pudieran organizar cada año –con apoyo económico de industrias y compañías de interacción cercana con instituciones académicas locales y regionales (de México y Estados Unidos) –festivales anuales o eventos dedicados a las misiones, a las exploraciones de navegantes españoles de los siglos 17 y 18, a los pueblos indígenas actuales y antepasados de estas áreas y, especialmente, sobre las áreas naturales que merecen ser protegidas para las generaciones actuales y futuras dado su contexto de belleza y fragilidad.

Cuando uno considera el prestigio y poder económico de ciertas importantes industrias y compañías de Baja California: industrial del vino, pesca deportiva, bienes y raíces, turismo, etc., es fácil entusiasmarse de la idea de tomar iniciativa y hacer de el Estado de Baja California el lugar donde esta iniciativa germine y prospere. Una idea que unirá a México y Estados Unidos en una búsqueda por la protección eficiente de sus tesoros ambientales, con el objetivo de crear un mundo más amigable y mas limpio. Sin duda los gobiernos locales e instituciones académicas estarán dispuestas y listas para contribuir a este esfuerzo binacional.

¿No seria genial si Baja California (México) y California (Estados Unidos) unieran esfuerzos – con apoyo local y gubernamental— para establecer el primer parque binacional a lo largo de la frontera internacional?

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