miércoles, noviembre 14

Una Excursión Costera


Por Jim Riley
Miembro del Comité de Conservación de Terra Peninsular

Nuestros colaboradores y personal han tenido varios viajes a campo al sur de Baja California este año. En Abril, un grupo de comprometidos voluntarios documentaron la flora en la ecosistema conservado, propiedad de Terra Peninsular, en Arroyo Amargo; lidereados por el legendario (es suficientemente viejo para ser leyenda?) Jon Rebman (Curador, Museo de Historia Natural de San Diego). Previo a eso, el grupo Vanderplank-Rebman-Harper estuvo recolectando plantas de la región de Eréndira. Viajes formales, y buen trabajo hecho.

Este viaje fue diferente, mas que viaje a campo fue viaje en carro. Nuestra agenda era flexible, el itinerario no existente y nuestro estado de animo, totalmente relajado; el grupo era mas que ecléctico. Se empezó a juntar en San Miguel con un grupo de nosotros del sur de California surfeando, luego cenando en el altamente recomendado y ubicado en el alcantilado, Restaurante San Miguel. Matando tiempo mientras esperábamos a Cesar García, Coordinador de Conservación Urbana de Terra Peninsular, a Karla y sus hijos David (6 años de edad) y Diego (3 años de edad) que arribaran de Tijuana. Una vez juntos, tuvimos que esperar a que Sula Vanderplank, Asesora de Ciencia, terminara su clase de salsa con Luis Barragán, nuestro genio de Sistema de Información Geográfica. No había evidencia de su arribo, pero al fin partimos y llevamos a San Quintín después de la media noche.


Surfeando a lo largo de los muchos kilómetros de playas y dunas en la región San Quintín-El Rosario. Foto por Terra Peninsular

Pasamos el día explorando la Bahía, conociendo a Martin Ramón, quien nos explico sobre la compleja trayectoria de los embriones de ostiones, del criadero para luego ser colocados en conchas viejas tejidas en redes para cultivo y terminar en nuestros platos en la cena. La principal industria de la Bahía and alma de las pequeñas comunidades de Bahía Falsa y La Churera. En la noche, acampamos en un pedazo de terracería plana junto al Volcán Sudoeste apuntando al oeste, viendo el gran Océano Pacifico. Comimos machaca, receta de Pedro Arce, hicimos una fogata y pasamos la obscuridad platicando.

En la mañana amanecimos envueltos en una capa de neblina, aun cuando caminamos a la cima del Volcán Sudoeste. Sudoeste es el volcán mas joven de los once volcanes de la región, probablemente activo hasta hace algunos miles de años. Caminamos por el borde del cráter, maravillados de las tantas Dudley anthonyi, una planta endémica que solo crece en grietas del suelo volcánico; es una de las pocas plantas que florece en esta época del año. Caminamos de regreso por el lado sur hacia la Bahía a explorar los humedales, sus aves y su flora indispensable para el Branta bernicla que vuelva desde Alaska en el otoño, y que hace de San Quintín su principal hábitat invernal.


En la orilla de cráter del volcán con Josué, César, Karla y Diego. Foto por Terra Peninsular

California y gran parte del norte de Baja California, estas dunas son naturales y generalmente libres de las plantas invasivas, hielitos y oruga marítima. La punta de la península es una serie de rocas repletas de Limosas, Zarapitos trimadores, SANDERLINGS, y aves marinas como pelicanos y cormoranes, y perezosas focas tendían en una pequeña isla. Estábamos solos, viviendo la costa mexicana previa al arribo de los Españoles…Los sentidos apreciando, fue un buen día.

Los siguientes días estuvieron saturados de mas exploración de campo, una noche de fiesta y un campamento solitario en el fin de Punta Mazo, y mas. Para entonces, Josué Campos, "Chilango" y biólogo, se había unido al grupo y mostro ser un gran acompañante con su entusiasmo y conocimientos en la permeabilidad del suelo. Manejamos en la costa y finalmente arribamos a la propiedad de conservación de Terra Peninsular en el área de Valle Tranquilo, nombre de nuestra extensión de 14 kilómetros del Arroyo El Socorro a Arroyo Fusiques. Elliot Smith , visitando de Wanshipton DC, JP Case y Heath Gullifer, todos en su ultimo año de preparatoria, nos ayudaron a instalar mas letreros en la propiedad de Terra Peninsular. Los letreros promueven que nuestra tierra es una reserva natural; la primer reserva natural de Matorral Rosetófilo Costero en Baja California. Nuestra reserva de mas de 9,000 acres es de 36 kilómetros cuadrados, y tomaría varios días en explorar los numerosos arroyos y crestas.


Instalación de letreros anunciando nuestra reserve natural en Valle Tranquilo. Foto por Terra Peninsular

Nuestro viaje concluyo de manera inolvidable. Conocimos a Gerardo Macías y a su familia, propietarios del área en la boca del Arroyo Hondo, y nos tuvieron de invitados en la comida recién pescada del Arroyo, salsa casera, elote y tortillas. Después de la comida, tomamos un tour de la propiedad; arriba del arroyo había una mesa de barro con una gran vista al océano, una gran mezcla de flora y rastros de venado. Otro buen día, otro buen viaje.

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